(INTENTO DE CREAR UN NUEVO TEMA PARA EL FORO “CUBA”, SEGÚN INVITACIÓN EXPUESTA PÚBLICAMENTE EN LA PÁGINA WEB DEL PERIÓDICO “EL NUEVO HERALD”)
El periódico El Nuevo Herald ha sido sometido a todo tipo de vaivenes respecto de su obligación de informar en el área sur floridana; por décadas, en dependencia de los factores humanos que han trasegado con los principios de la “objetividad periodística” dentro de su staff o empleomanía, éste medio informativo ha servido en muy variadas perspectivas. El drama cubano, que tipifica al área como ninguna otra de la gran nación americana, permanece clavado en la psicología promedio de los inmigrantes que se suman a diario, no importa la procedencia. El Nuevo Herald hace los esfuerzos por insertarse mejor en el medio social diverso, aunque no siempre lo logra. El caso Cuba se prolonga más allá de todos los cálculos de mesa y cafetería, por lo que se han creado diversas élites y estamentos aún dentro de los periodistas y opinadores colaborantes; entre estos últimos continúan existiendo los vetados, la masa fluctuante, y los que son publicados a diario, en dependencia del tipo de relaciones adquiridas, y todo género de intereses.
