Letras y alternativas

https://napoleon03.wordpress.com/

Madre Teresa de Hialeah

Y todavía hemos de aceptarle al mundo sus anunciaciones sobre madres teresas, beatos, santos, santísimos, santos y más santos. Ella, quizás desde que llegué a Hialeah-Miami, aparece allí sentadita, por momentos limpiando cucharas y tenedores que no terminan de allegar peculio para los más de los camagueyanos que llegan a la “ciudad que progresa”, con deseos de trabajar. Ella es la inquebrantable celadora de la caja donde acopia las mejores ganancias el restaurantico de la calle nueve casi esquina Le Jeune Rd. Jamás un exhabrupto, jamás una queja, toda silenciosa viendo bregar en estos diez años transcurridos, a más de 10 cajeras, a cientos de empleados, a su esposo e hijo, dueños del negocio; ellos cual estrellas de cine, o quizás el más joven, manejando un auto del siglo XXII, adustos, caminadores, trabajadores, decentísimos en aquello de triunfar kilito a kilito en un mundo cruel donde los políticos citadinos inventan impuestos por todo y todos los días; ellos en la brega de aquí para allá, de allá para acá; aunque ella jamás se pueda mover del sitio geográfico en que la ubicaron hace más de diez años. No le conozco la voz, pero le conozco el silencio, la mansedumbre, la moral de trabajo que despliega. No sé si acude a iglesias a donar pesetas a sacerdotes que se retiran con mansiones en el tercer mundo, pero sé que jamás abandona su puestesito, toda humilde y limpia. Algunas veces la he visto almorzar con el esposo, un señor también camagueyano que lo trata a uno con una cortesía impecable. De ella no hablan las agencias cablegráficas, de ella no hablan los libros; sólo hablo yo (…).

Yo a ella le dirigí hoy la mejor de las sonrisas que mi entendimiento de este mundo me ha enseñado, cuando cruzo ante personas de decoro. Esto no es un mundo de contemplación estilo Māhatma Gandhi, esto es Hialeah, un mundo donde el trabajo santifica a quienes le honren. Para ser sincero, prefiero a mi madre en un poblado de Cuba jugando su dominó y criando nietos; no querría atarla jamás a la silla que sostiene a esta señora por más de 10-12 horas diarias, pero por lo menos a esta santa rindo mis honores.

Napoleon03@gmail.com/Foto tomada al azar del internet.

enero 17, 2008 - Posted by | Madre T. de Hialeah

Aún no hay comentarios.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: