Letras y alternativas

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3DME

(Fragmentos del prólogo al libro “Némesis del Cristo”) -POR NAPOLEON LIZARDO-.


No se percatan los hombres de sus propias capacidades de observación. No hay que leer a una interminable ristra de autores que han promovido el caso “Da Vinci Code”, para acercarse a la mística de Jesús el Cristo, por ejemplo. Incontables estudios, desde las celdas de una prisión política en Camaguey, Cuba, me han corroborado en la idea de que el método de la observación está al alcance de cualquiera para entender los secretos arcanos. Aunque parezca intrascendente el ejemplo, el observar por horas las actitudes y movimientos de un perro –el ser vivo más interesante quizás después del hombre– me permite colegir sobre el noble animal todo lo que se ha escrito, y más. Es importante hundirse en bibliotecas, rastrear, leer lo que autores de todas las épocas han tenido que decir respecto del tema que se investiga sí, pero el estudiar las actitudes humanas, el irse a la calle a observar, funciona. No nos explicamos aún por qué debió existir una María Magdalena según atinó a divulgar la secta de los cátaros franceses, a modo de que ninguna de las iglesias cristianas de actualidad, pudieren pasarla por alto. La mujer de todas las épocas es la que se saca del grupo para dar la nota diferente. Lo observo cuando a la espera de un horario prefijado paseo alrededor del timón de un bus en el aeropuerto de Ft Lauderdale, en el sur de la Florida, USA. Ella, la Magdala, es la que se yergue siempre para decirme “well driver, what are we waiting for?; its getting late!/Bueno chofer, a qué esperamos? Se hace tarde!” Eso ocurre cuando del tumulto de hombres no sale nadie a preguntarme sobre la razón de la demora; algo en parte debido a la disciplina social que muchos en el mundo no creen se vive en “el país de los filmes violentos”. Esa mujer protestona, que cuestiona todo, que se faja por el precio de la reparación del auto que el marido acepta de primera instancia, es la Magdala que no tengo que rastrear en el sur de Francia donde en los primeros siglos después de Cristo, vivieron aquellos cátaros masacrados por una Iglesia/Estado que logró imponer al mundo un Jesús de Nazaret al modo tradicional. Magdala está en una de las Damas de Blanco que conocí de niña y que hoy se faja con el estado castro-cubano a por su esposo aherrojado en las mismas celdas que padecí en Camaguey. El hombre no se puede desprender totalmente de sus raíces –aún cuando deteste el poblado donde le apedrearen cuando quiso escapar hacia el mundo libre–. Por eso necesito hurgar en mis vivencias para tratar de explicarme lo que se viviera en la Palestina del Nuevo Testamento. Hay una concatenación del todo, por eso ciertas tradiciones se manifiestan con extrañas similitudes en una aldea del Japón medieval, en la cultura méxico-azteca, en la Suecia vikinga, o en la isla de Cuba de nuestros días; por eso ningún autor puede dejar de estudiar desde su cultura, al mundo. En los peores momentos, cuando por cualquier delito condenado por los hombres, alguien parecía merecer juicio, se le apedreaba, se le mataba a pedradas; y aún así, a pesar de este peligro, cuando la debilidad física de una mujer no se traducía en la fuerza que hoy nos significa, cuando ésa metáfora social no era tan evidente como hoy, María de Magdala tenía que existir, para sopesar a aquel hombre que estudiara en las sacras tradiciones religiosas de diversas culturas, la Verdad que debió transmitir; quizás no hubo un encuentro tácito entre El y el creador del Todo; quizás él mereció los acercamientos a esa Verdad a causa de habilidades especiales para el entendimiento; quizás Jesús de Nazaret mereció ascender a mejores niveles de acercamiento a la Verdad, por encima de todas las culturas, porque supo entender el mensaje mesiánico que le antecedía por siglos; entonces El encontró los modos de comunicarse con la Verdad, mucho mejor que profetas antecesores. Aún cuando las diversas versiones manejadas por las “teorías davincianas” pudieren resultar ciertas, en cualesquiera de los casos que pudieren haber ocurrido los hechos a diferencia de lo que cuenta la iglesia ortodoxa romana, aún así, la naturaleza sagrada de Jesús de Nazaret queda más que justificada por sus enseñanzas, por haber compartido con todas las razas humanas lo que él supo aprender de todas las culturas. El mensaje de Jesús es inmarcecible aún cuando hubieren ocurrido los hechos tan a la inversa del relato neotestamentario, y él hubiese sido salvado de la muerte en la cruz por amigos y seguidores. ¿Por qué dudar de su naturaleza elegida, aún cuando hubiese ocurrido lo que dicen las teorías davincianas? Basta con que un creyente de nuestros días se le acerque a cualquiera en la calle, para que al cabo de breves minutos este cualquiera perciba radiaciones especiales; en mi caso, y sin pretender hacer de mi libro “Némesis del Cristo” un aburrido panfleto doctrinario, puedo sentir eso ante la presencia santa del último infeliz que usan para vender literatura en las esquinas, antes que creer en los Gritones de Púlpito; Jesús de Nazaret logró todo lo escrito a favor de su naturaleza mesiánica, y más; a mi me basta recordar que cuando en las celdas de la prisiones castro-cubanas, defecaba sangre de modo incontrolable, cuando ya ni fuerzas me quedaban para irme a acostar y esperaba sentado en el putrefacto hueco “turco” a por las próximas emulciones sanguíneas, le invoqué, y parece que me dejó escapar hacia Norteamérica para escribir quizás líneas como las que ahora usted lee.

Entonces, confiaré en varios métodos de investigación para la redacción de Némesis del Cristo, algo que acuso desde estas palabras protocolares. Insisto, me debatí por mucho tiempo en aquello de tratar de sacar el tema de Cuba de éste que atañe al Cristo, pero ya no puedo batallar más. Si uso libros redactados por otros autores, será por el respeto que se deben a las fuentes de autoridad, por elemental profesionalismo en esta empresa, y para el ordenamiento temático.

Ocurrió hace muy breves días. “3DME” es la expresión repetida en un filme, que explica los modos en que el espíritu y voluntad humana puede trimidensionar el objeto que se desea atraer. Todavía la ciencia de la 3ra dimensión tiene mucho que decirnos, todavía se investigan las posibilidades reales de que cualquier hijo de vecino pueda “tridimensionar” a otro ser humano, institución, edificio, imagen. Es lo que explica la teoría del filme/libro “El Secreto” que se ha hecho popular en nuestros días. Usted puede atraer lo que desee con específicos ejercicios de “visualización”. Eso fue lo que ocurrió con Jesús y la descomunal voluntad de María de Magdala, en aquello de ser la primera en verlo después de ser supuestamente crucificado.


(*) Ver “Noli me tangere” en http://es.wikipedia.org.  Jesús le pidió a María de Magdala que no lo tocara. Ocurría la resurrección. ¡Ella lo estaba visualizando!

marzo 16, 2008 - Posted by | 3DME

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