Letras y alternativas

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Waldo Fernández, Marakka 2000, la «Payola», y más.

Waldo Fernández

Waldo Fernández

Waldo Fernández, el hombre de Marakka2000

«Volviendo al tema de la PAYOLA, llevo varios años condenando y luchando contra esto, pero ‘a veces te cansas’, como dice Gaby Gabriel. Hace algunos años siendo uno de los productores de un programa de TV local, quise hacer algo por los artistas INTOCABLES (Que no se tocan en la radio), y se invitaron 68 artistas locales, de los cuales sólo 7 dijeron ‘presente’, entre ellos Luis Garcia, Luis Bofill, Corinne Oviedo, Rene Barrios; no recuerdo los otros. Los que no fueron, tuvieron miedo -así mismo es-, MIEDO a que los productores de radio vieran el programa y los pusieran en una lista negra. Por decencia y ética, no miento nombres, pero a veces el artista tiene lo que se merece. ¡¡¡Otras veces los artistas tienen demasiado EGO y confunden la libertad con el libertinaje!!! Se creen que se lo merecen todo sin darse cuenta que uno quiere ayudarlos a salir de todo esto. ‘¿Te acuerdas de esto Fernandito?’» [Tomado de la pág facebook de Waldo Fernández] Napoleón Lizardo 09.14.13

Waldo Fernández: un hombre del “oeste”
viernes, 26 de diciembre de 2008
PROLOGO/Por Emilio Ichikawa

No es frase de cortesía: este libro no necesita prólogo. El mismo Waldo se encarga de establecer, como parte de la trama, cuáles son los motivos de su escritura, sus lectores dilectos y la fuente de esta narración. Es la vida del autor mismo, de su familia, de su gente en Cuba y fuera de Cuba. Es la biografía de un hombre del oeste; porque para sobrevivir en la Cuba diseñada por el Señor Castro había que ser tan rápido como aquellos pistoleros del desierto.

Waldo Fernández, además de vivir intensamente los tiempos y espacios que le han tocado en su rumbo, es un profundo conocedor de la música y el cine cubanos. Tanto, que es uno de los pocos que ha podido vivir de una empresa vinculada al mercado de arte cubano. A Waldo se le puede llamar para conseguir una película o una canción; para completar el nombre de un actor o el equipo en que jugaba cierto pelotero. Ha hecho radio y hace televisión. Y ahora entrega un libro. Tiene dos hijas, una excelente esposa y una casa con salida al canal que anualmente sirve de sede a los más persistentes rockeros cubanos. No es poco.

Uno de los presupuestos de este recuento biográfico es que cree en que el totalitarismo puede entenderse solo al precio de una experiencia directa y sostenida. Ni un turista ocasional, ni un admirador o incluso un adversario del castrismo podrían tener una comprensión cabal del asunto si no lo han vivido. Por eso adelanta que hay experiencias tan demenciales, que algunos no las llegarán a creer. Y es cierto: las personas educadas en otro tipo de sociedad, acaso tengan una idea de lo que significa la Cuba de Castro. Un experimento social donde si el llanto es incomprensible, la risa que no apaga el sufrimiento es también inexplicable. Cuba ríe. Cuba llora. En Cuba se hace cualquier cosa para sobrevivir.

Un libro el de Waldo lleno de sorpresas. Como él mismo dice, bueno para que esté ahí, para que la gente no olvide de qué se trata toda esta historia.

Publicadas por ERASE UNA VEZ UN CUBANO a la/s 7:55 AM 3
viernes, 19 de diciembre de 2008
INTRODUCCION

Por muchos años he leido y oido historias de personas que de una forma u otra han tenido una vida un poco salvaje. Muchos han escrito libros de lo que pasaron en su vida, como Henry Charriere (Papillon).

Al leer estos libros y oir historias de cosas pasadas, he visto que muchas historias estan bastantes aceptadas en cuanto a la época en que se vivieron y me dije un día:
– Yo conozco gente que han pasado una vida bastante violenta en Cuba y algun día quizás me decida a escribir un libro sobre lo que pasé en mi patria y lo que pasaron muchas personas, que como yo, tuvieron la desgracia de crecer en Cuba con la Revolución de Castro.

Personas cercanas me dicen que lo que pasé es digno de hacer una película y a veces pienso que es verdad.

Hay cosas que se dicen y no se creen y en el caso del cubano, hay muchas historias que contar. En 50 años de revolución, han ocurrido tantas cosas, que pienso que cada familia, cada cubano tiene una historia que contar.

No pretendo con este libro hacer una obra de arte. No soy escritor, mucho menos poeta, y más bien esto sería un documento, el cual saldría tal y como pasaron las cosas y lo cuento de forma que parezca una conversación natural.

Muchas personas no van a creer lo que leerán, solo lo entenderán, los que como yo, vivieron esos años y saben que no miento, ni exagero en lo que escribo.

Considero que honor tienen los que de verdad escriben buenos libros y buena literatura, pero a mi modo de ver las cosas, tampoco pretendo ser un héroe de los que salen en las películas, pero una cosa si me ha llamado la atencion:

En su mayoría, los temas que se tratan en los libros, son los políticos, y los escritores hacen alardes de patriotismo cuando escriben pasajes de sus vidas.

Sin haber sido preso político, pretendo hacer una denuncia hacia un régimen que cambio mi vida y la de muchos. Siempre he dicho que cada cubano tiene un pasado turbulento de lo que vivió, o vió vivir a otros y es por eso que por fin me decidí a escribir mis memorias, mis trabajos, mi adolecencia, mis cambios en la vida, como crecí en un pais en bancarrota, los cambios de las personas, de mi familia y los que me rodeaban.

En fin, de allí el título de este libro: ERASE UNA VEZ UN CUBANO, y digo así, por que no todo el mundo tiene el tiempo, o el coraje para dar a conocer al mundo cosas que ni contándolas, las creen, como lo es el crecer en un pais comunista y ver como se matan, se odian, se delatan unos a otros, y todo por dejarse ver bien con el gobierno imperante en Cuba.

Como yo existen miles de jóvenes que pasaron lo mismo, o peor que yo y por razones diferentes, se desconocen estas cosas.

Al principio de la revolución, muchos abandonaron Cuba y dejaron una estela de pregones con los cuales yo crecí.

Uno de ellos y el más popular creo que fué: ESTA ES TU CASA FIDEL.

Y Fidel de tanto oirlo, se quedó con todo lo que le dió la gana.

Se fueron al principio de esta desgracia. No vivieron lo que vivió mi generación.

Y despues estando aquí pretendian saber más que uno de lo que pasamos.
¿Que sabian del comunismo si se fueron en el 59?

Para saber la verdad de lo que era el comunismo, tenian que haberse quedado en Cuba, crecer allí, y ver lo que muchos vieron, lo que pasamos y las cosas que tuvimos que hacer para vivir en ese pais que segun los turistas, es el pais más bello del mundo y no entienden cuando un cubano cuenta lo que ellos no ven o no les enseñan. Siempre he dicho y diré, que en los 50 años que lleva la revolución de Castro, los tiempos difíciles fueron de “nosotros” los que crecimos con ella y fuimos adolecentes (teenagers) en los 60’s y conocimos el nacimiento del SMO (Servicio Militar Obligatorio) y la UMAP, (Unidad Militar de Ayuda a la Producción) y tantos inventos más que solo se veian en un pais miserable como ese, donde nos tocó bailar con las mas fea.

Los cubanos de mi generación nos empeñamos en coleccionar recuerdos gratos de la adolescencia, en un raro ejercicio de masoquismo.

Ninguna adolescencia es apacible. Menos aún pudo serlo la nuestra. Discurrió en un país con forma de campamento donde todo cambiaba a la velocidad de los caprichos, apuntados a un futuro que nunca llegó, de unos místicos y voluntariosos guerrilleros barbudos que vestían de verde olivo.

Nuestras nostalgias de novias, amigos, playas, fiestas y canciones prohibidas riman forzadamente en la memoria con mugrientos albergues agrícolas. No faltó tizne de cañaverales, inquisitoriales análisis de aula, soporíferos círculos de estudio, peste de calabozos e intentos de contener el llanto en las despedidas. Y siempre, en cada una de ellas, el hambre y el desamparo como los más fieles de los perros.

Nos debatimos en opciones riesgosas para nuestros destinos. Nos movíamos entre Dios, Lenin, Che Guevara, los Beatles, el pato Donald, los muñequitos rusos y el idioma inglés aprendido en la WQAM. Combinamos a Nguyen Sung, los siete samuráis, Silvio Rodríguez y una lata de leche condensada.
A duras penas sobrevivimos al asedio de padres, profesores, policías y responsables de vigilancia que velaban por nuestra albura ideológica.

Por si fuera poco, vivimos entre nosotros una perenne lucha de gatos y perros, callejeros, mal nutridos e indóciles. Una guerra enfrentaba a guapos y pepillos, al ambiente contra la onda. Y la policía contra todos.

Los bandos estaban delimitados. Los guapos de Párraga, Mantilla y San Miguel, con motas y flap top, casquillos de oro y platino en los dientes, pantalones anchos y zapatos apaches. Los pepillos de La Víbora, Santos Suárez, Alta Habana y El Vedado, con melenas y pantalones campana.

Unos bailaban casino con Revé, los Van Van y la Monumental. Los otros se contorsionaban con el rock de Led Zeppelín, los Stones o durante los 21 minutos que duraba Get ready.

Cada bando se creó sus héroes y sus leyendas.

Las broncas estallaban en fiestas o campamentos de escuela al campo. Por cualquier motivo o sin él. Las armas eran, además de los puños, botellas, chavetas o cinturones anchos de enormes y contundentes hebillas.

Por eso y por muchos motivos más, me decidí a escribir este mensaje-denuncia, para muchos y en especial para mis dos hijas. Brenda, la mayor, para que vea de lo que la salvamos su madre y yo y cuando luchábamos por salir de Cuba. Y Melanie, la más pequeña, fruto de otro matrimonio, que nació en los Estados Unidos, para que sepa, el porqué sus padres estan aquí y en un futuro, cuando sea mayor y entienda, que sepa defender por lo que lucharon y pasaron muchos cubanos que estan aquí, y saber el porque ella nació en un pais que supuestamente no es el de ella.

Esta historia, aunque no lo parezca, es en parte, una pequeña gotica, de la historia de Cuba.
Muchas personas que conozco me dicen que yo hubiera dado un buen patriota.

Yo no lo creo, no me imagino siendo martir, pero si puedo agregar algo, y es que el destino de muchos cubanos hubiera sido diferente, si el propio cubano fuera diferente.

Esto que van a leer es nada más y nada menos que parte de mi vida y la de muchos jóvenes en Cuba. Al principio pensé ponerle como titulo: MI VIDA Y LA DE MUCHOS, pero a última hora decidí que fuera solo: ERASE UNA VEZ UN CUBANO, ya que narro varias historias de muchachos de mi edad, de mi generación entre ellos, la mía.

Se que muchísimas personas no creeran nada de lo que aquí escribo, pero sinceramente, me tiene sin cuidado lo que piensen. Yo se que lo viví y el que quiera creer, que lo haga. Si no lo creen, pues háganse idea que esto es una novela de ficción y de todas formas disfrutaran esta novela.

Waldo Fernández

marakka2000@yahoo.com
Publicadas por ERASE UNA VEZ UN CUBANO a la/s 9:52 AM

ERASE UNA VEZ UN CUBANO
2006 Waldo Fernández

Nací un 6 de Abril de 1951, y como la vida de tantas personas en Cuba pasé una niñez feliz dentro de lo que cabe en un pais que ya en esa época estaba revuelto…CUBA.

Son pocas las cosas que recuerdo de aquella época debido a que solo tenía 7 años, llegando a los 8 cuando el triunfo de la revolución en 1959.

Mi niñez trascurrió de cumpleaños en cumpleaños hasta la llegada de Castro.
Cuba cambió. Mi casa cambió, mi familia tambien.

Mi padre, Emilio, era un hombre con un humor extraordinario y una de las personas que con el transcurso de los años, todo el que lo recuerda, lo hace con cariño. Escribía artículos de farándula para revistas de cine con un humor, que hasta las películas malas, te daban gracia ir a verlas de la forma en que las “criticaba”.

Entre tantos hobbies, era un hombre que sabía de todo un poco y muy emprendedor.
Muchos decian que era aprendiz de todo y maestro de nada, pero el seguía haciendo lo que le daba la gana y feliz. Esto le daba dinero para mantener a su esposa y tres hijos que estaban en escuelas privadas.

Mi mamá, Adamina, siempre fué ama de casa y desgraciadamente, no sabía hacer más que coser para la calle y los quehaceres de la casa. Pero bueno, de esta forma criaron a sus tres hijos mayores y al otro que llegó con la revolución.

Publicadas por ERASE UNA VEZ UN CUBANO a la/s 9:51 AM

septiembre 15, 2013 - Posted by | Filmes [Waldo Fernández]

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